La libertad que nos da Nuestro Señor Jesucristo al entregarle nuestro corazón.
No es libertinaje, ni ausencia de límites, es una libertad espiritual interior transformadora, que toca el alma y cambia el destino.
Nuestro Señor Jesucristo
Libera del poder del pecado sobre nosotros.
Libera de la oscuridad espiritual
Libera del temor
Libera del pasado
Libera para vivir en propósito
Libera la mente por medio de la verdad
Libera para que podamos vivir a plenitud
Libera de todo atadura, maldiciones, rompe cadenas.
La limpieza del corazón es una de las promesas más hermosas que recibimos de Él es un renuevo en todos los aspectos de nuestra vida.
Juan 8:32 Dice: y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario