La Luz de Dios llegó a mi vida hace 18 años y jamás he vuelto hacer la misma, el sello de Dios siempre me acompaña.
A todos lo que le recibimos con un corazón humilde, somos su propiedad y su protección siempre estará con nosotros, con su Espíritu Santo presente siempre en nuestras vidas
Dios nos dejó sus bendiciones y promesas para los que decidimos seguir su camino en ese libro precioso de la Biblia, por ejemplo: El Salmo 23, Ezequiel 36-26 lo he visto manifestarse literalmente en mi vida, hay varios versículos que también se han manifestado en mi vida
Salmo 23:
Jehová es mi pastor; nada me faltará, en lugares de delicados pastos me hará descansar, junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortarás mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre, aunque ande en valle de sombra y de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mi en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días.
Ezequiel 36-26:
Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne.
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