Son el resultado de permitir que Dios transforme nuestro carácter, y solo sucede cuando nos sometemos a Dios, no podemos resistir si no, nos sometemos a Él.
Los frutos del Espíritu Santo, son cualidades que Dios nos pone dentro para dar testimonio de su amor a la humanidad.
💗Amor: Es la base de todos los frutos; amar a Dios y a los demás incondicionalmente y buscar el bien del prójimo.
👉Gozo: Una alegría profunda que no depende de circunstancias, sino, de la Relación con Dios.
👉Paz: Tranquilidad interior confiando plenamente en Dios, con nuestros ojos siempre puestos en Él, aun en medio de las adversidades, se descansa en la Soberanía de Dios.
👉Paciencia: Capacidad de soportar con perseverancia las dificultades sin rendirse ni reaccionar con ira, esa fuerza solo viene de Él y no da entrada a la amargura, es esperar en Dios con confianza, aunque no veamos los resultados inmediatamente.
👉Benignidad: Ser amable, tierno y compasivo en el trato a los demás son gestos simples que transmiten amor.
👉Bondad: Inclinación a hacer lo correcto y buscar siempre el bien del prójimo, va más allá de la amabilidad, haciendo una acción concreta en favor de los demás.
👉Fe-fidelidad: Lealtad, confianza en Dios, constancia en las relaciones y el cumplimiento de los compromisos, nadie los pone fuerza, sino, que fluye de una manera natural desde nuestro interior.
👉Mansedumbre: actitud humilde, apacible, no busca imponerse, ni vengarse, es la fuerza controlada con calma en lugar de agresión.
👉Templanza: Capacidad y dominio propio de controlar los deseos, impulsos y emociones, permite vivir con equilibrio, disciplina y sensatez.